Vanguardia médica en la Argentina · nota en diario Clarín
La cirugía robótica está transformando la práctica de la urología en la Argentina, brindando a los pacientes una opción más precisa, menos invasiva y con una recuperación más rápida, una práctica que coloca al país como referente regional. Hoy, el sistema da Vinci, el más comúnmente utilizado en cirugía robótica, permite a los cirujanos realizar procedimientos con alta precisión mediante una consola remota, mientras visualizan una imagen 3D en alta definición del área a tratar.
Los movimientos del cirujano son replicados en los brazos robóticos, indica el Dr. Gonzalo Vitagliano, referente en la materia, lo que ofrece un control más fino que el de las manos humanas y reduce el temblor natural de la mano, permitiendo intervenciones más delicadas. En el campo de la urología oncológica, la cirugía robótica representa un cambio de paradigma.
Su principal fortaleza radica en combinar la mínima invasión de la laparoscopía con una visión tridimensional ampliada y una libertad de movimiento que supera las limitaciones humanas, mejorando la precisión. Esto se traduce en mayor control quirúrgico, menor sangrado, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, sin comprometer los resultados oncológicos.
El cáncer de próstata es una de las patologías más beneficiadas por esta tecnología. La prostatectomía radical robótica permite una disección más precisa de los nervios responsables de la continencia y la función sexual, mejorando la calidad de vida del paciente.
Lo mismo ocurre con las cirugías renales, como la nefrectomía parcial y las pieloplastías, y con la cistectomía robótica, donde la tecnología permite preservar tejido sano y optimizar los márgenes quirúrgicos, aspectos esenciales en la oncología moderna y vitales para la recuperación del paciente.