Criterio antes que catálogo.
La premisa que ordena la práctica del centro es el criterio clínico, no un catálogo de procedimientos. Cada caso se estudia por lo que necesita, no por lo que hay disponible para ofrecer.
Esa disciplina cambia la conversación clínica. La pregunta no es qué cirugía hacer; la pregunta es si la cirugía es la indicación correcta, y si lo es, cuál es la mínima intervención que resuelve el problema con seguridad. El detalle de cada indicación se conversa en la consulta.